Al respecto, el vicepresidente de la Asociación de Empresarios del Transporte Automotor de Tucumán (AETA), Jorge Berretta, analizó el complejo panorama que atraviesa el servicio público de pasajeros de la provincia debido a la escalada de costos operativos. Según el empresario, la actividad se encuentra en un "punto límite" debido a la combinación de aumentos en el combustible, falta de subsidios nacionales y tensiones paritarias.
Berretta diferenció el precio del combustible en surtidor del valor mayorista, que es el que afecta directamente a las empresas. "Quiero aclarar dos temas: uno es el precio de surtidor y otro es el precio mayorista, que está liberado a la oferta y a la demanda y desde el primero de los primeros días de febrero a la fecha aumentó más de un 60%", puntualizó.
Para graficar la situación, brindó cifras precisas: "1500 pesos pagábamos el litro en febrero... luego de que estalló el conflicto bélico de Irán estamos pagando 2300 a 2480 litro de gasoil". Este incremento genera un desfasaje financiero millonario, ya que "esto representa a la actividad mensualmente 2.000 millones de pesos, en realidad 1920 millones de pesos... lo estamos enfrentando a ese endeudamiento, el cual erosiona aún más la endeble economía de las empresas".