Según se pudo constatar en un recorrido por la zona, el río alcanzó un nivel inédito como consecuencia de la acumulación de lluvias en áreas de montaña y un segundo golpe de agua durante la madrugada, que terminó de socavar la base del camino. La fuerza de la corriente provocó el desprendimiento total del asfalto, que fue arrancado y arrastrado cauce abajo.
Aunque este martes el caudal había disminuido cerca de un 50%, personal de Defensa Civil advirtió que durante la mañana el río volvió a mostrar signos de presunto crecimiento. Por ese motivo, desde las primeras horas del día, equipos municipales y provinciales permanecen apostados en el lugar e impiden el acceso al tramo afectado.