El crimen ocurrió en el asentamiento Villa Cariño, en Tafí Viejo, donde los vecinos permanecen aún conmocionados. Rosario Vargas, de 41 años, fue asesinada de al menos tres disparos frente a su hijo de 13 años. De acuerdo con la investigación, Carlos Arévalo llegó en una motocicleta roja y esperó a la mujer frente a su vivienda. La atacó cuando ella regresaba del comedor comunitario donde colaboraba.
“Ella llegó y él ya estaba dando vueltas por aquí. Apenas quiso entrar, él la baleó”, expresó un familiar.
El hijo menor de Rosario, testigo directo del ataque, quedó bajo el cuidado de su familia materna. Su abuela, Olga Beatriz Peñalva, expresó su preocupación por la situación del niño: “¿Qué va a pasar con él? El padre no lo quiere tener. Yo quiero hacerme cargo, pero necesito que me lo permitan”.