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Habló la militante de HIJOS atacada en su hogar

"Me torturaron y dijeron que me iban a matar", afirmó.
Lunes, 25 de marzo de 2024 a las 14:09

Sabrina Bölke, militante de la agrupación de derechos humanos H.I.J.O.S. quien denunció haber sido atacada y abusada sexualmente por dos personas que la esperaron en su casa, dio detalles de la agresión que sufrió, en la que los responsables dejaron pintado en una pared la sigla VLLC (“Viva la libertad, carajo”), frase que popularizó el presidente Javier Milei.

"Mi vida quedó suspendida, desde el 5 de marzo no puedo ser la misma persona", expresó la integrante de la regional de Buenos Aires de dicha organización. "Cuando ingresé a mi domicilio me redujeron por la espalda, insultaron, amenazaron y me torturaron entre veinte y quince minutos", añadió.

En declaraciones al programa Habrá Consecuencias, por El Destape Radio, Bölke explicó que es trabajadora estatal y que los agresores "la tomaron del cuello, la apuntaron con un arma" y le dijeron que no estaban en su domicilio para robarle, sino que la iban a matar. "Estoy en una sensación de shock, me dijeron que no hablara nunca más", contó.

Los sujetos se llevaron carpetas con distinta información sobre la organización. Además, Bölke relató cómo fue que encontró la pintada dentro de su casa con la frase libertaria, la cual también hacía referencia a su trabajo ya que decía "VLLC, Ñoqui".

"Estoy volviendo a mi casa del (Hospital) Pirovano encuentro la pintada en mi habitación. Ellos estuvieron adentro del departamento mucho tiempo porque cuando nosotros volvimos vimos que habían roto cosas", aseguró.

Al respecto, la mujer apuntó contra los "discursos de odio" desde el Gobierno, afirmó que “hay un caldo de cultivo de odio y violencia que habilita esto” y afirmó que "no sabe si se siente contenida por el Estado" ante la situación.

Tras haberla golpeado y abusado, los responsables le dijeron que "no hablara de esto con nadie" y que la próxima vez iban a volver para "pegarle un tiro en la cabeza". "Mi sueldo no cubre la canasta, soy una militante de a pie; no soy una persona expuesta, jamás tuve responsabilidades. Entonces, cuando entré a mi casa pensé que era un robo. Ni siquiera tenía plata en la billetera", agregó.

Ante ello los hombres le respondieron: "Nosotros sabemos todo de vos, que estás con los derechos humanos. Nosotros no vinimos a robarte, vinimos a matarte. Y ahí fue cuando sacaron las armas".

"Tengo que ver como voy a seguir sola de nuevo, cómo cuando tengo que salir a tomar el colectivo". Por último, cerró: "Yo recurro a mis hermanos y hermanas, los compañeros de la agrupación HIJOS. Nos está acompañando la Defensoría General de la Nación".