Según el calendario de descongelamiento del impuesto a los combustibles líquidos que realiza el Gobierno, a partir del 1° de marzo se debe aplicar la suba correspondiente al primer semestre del 2023 y consecuentemente el precio final de las naftas aumentaría entre 3% y 4%.
Así lo dispone el Decreto 107/2024 del 1° de febrero donde se dispuso la actualización del impuesto a los combustibles líquidos y al dióxido de carbono que estuvieron paralizados desde mediados de mandato de Alberto Fernández.
Este aumento no depende de las petroleras, sino que las mismas aplicarán directamente el aumento en el precio final y se espera que impacte con un consecuente aumento de entre un 3% y 4% en el precio final del litro de nafta y diésel.