Las empresas transportadoras de energía eléctrica solicitaron una readecuación de ingresos de hasta el 255,7%, con una incidencia en la tarifa final del 3,8%, además de reclamar un actualización mensual y automática y que no se incurran en demoras en los pagos que les realiza la Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico (Cammesa). Los pedidos fueron realizados durante la segunda audiencia pública convocada por el Ente Nacional Regulador de la Energía (ENRE), como paso previo a los ajustes tarifarios que tomará la Secretaría de Energía, que por su parte advirtió sobre subsidios que consideró "escandalosos" y un sistema de transporte que está "saturado". La audiencia ocurrió luego de la que se realizó el viernes pasado, en la que las distribuidoras metropolitanas Edenor y Edesur solicitaron incrementos que tendrían una incidencia promedio del 89% en el usuario final.
A los aumentos en las etapas de distribución y transporte deben sumarle los derivados de los recortes a los subsidios que el Estado otorga a la fase de generación y que la subsecretaria de Planeamiento Energético, Mariela Beljansky, calificó como "escandalosos". La funcionaria sostuvo que "el nivel de subsidios es escandaloso" y que en los últimos años "fueron del 65% al 89%" del Precio Estacional de la Energía (PEST), uno de los principales componentes de la tarifa final del servicio. A su vez aseveró con el "agotamiento de un modelo que llegó a su fin", Beljansky advirtió que el Sistema Argentino de Interconexión (SADI) "está saturado y hoy no permite evacuar toda la energía adicional, actúa como un cuello de botella", al no facilitar el transporte de nuevos emprendimientos de generación, en especial de energía eólica y solar.