The Cure cerró la primera jornada del festival totalmente agotado, con una ovación de más de 55.000 personas que se emocionaron con los clásicos que atraviesan a gran cantidad de generaciones. “Ha pasado demasiado tiempo”, reconocía el propio Robert Smith poco después de subirse al escenario. Luego aparecieron Blur y su baúl repleto de himnos, los Pet Shop Boys, cuya eterna búsqueda del estribillo perfecto nos conduce siempre a su espectáculo de grandes éxitos y el ganador Beck.