Los 60 países de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) y la Unión Europea (UE) cerraron hoy en Bruselas su primera cumbre en ocho años, marcada por el acercamiento de los europeos a la región, en la que se firmaron acuerdos por materias primas y energía renovable, mientras que al margen del encuentro se debatió la situación en Venezuela, así como el tratado de libre comercio con el Mercosur.
La presidenta de la Comisión Europea Von der Leyen fue la encargada de dar a conocer que la UE invertirá 45.000 millones de euros en América Latina y el Caribe en el marco de Global Gateway, una iniciativa para fomentar proyectos sostenibles y que busca "crear cadenas de valor locales".
En ese contexto, la funcionaria europea firmó hoy un memorándum de entendimiento con Alberto Fernández sobre cooperación en materia de energías renovables, después del cerrado el mes pasado durante su visita a Buenos Aires sobre materias primas, que contempla una asociación con Argentina vinculada a estos insumos clave para la transición hacia energías más limpias, como el litio o el hidrógeno verde.
La guerra en Ucrania, que hizo que los europeos redujeran la importación de petróleo y gas ruso ante la decisión de Moscú de invadir el país vecino, así como los nuevos lineamientos ambientales, que apuntan a la transición energética, llevaron a que la UE buscara un socio en América Latina, donde se ubica además el llamado Triángulo del litio, conformado por Argentina, Bolivia y Chile, y que cuenta con casi el 65% de las reservas mundiales.
Otro de los memorándum de entendimiento cerrado en Bruselas fue con Uruguay, en un documento en el que se citan como prioridades las energías renovables, la eficiencia energética y el uso de hidrógeno verde.
La cumbre de dos días en Bruselas terminó con una declaración final de 41 puntos, entre ellos dos que tocan la cuestión sobre la soberanía de Malvinas, incluida por primera vez en un encuentro de este tipo, un pedido para poner fin al embargo contra Cuba, así como un apoyo a "un diálogo constructivo" en Venezuela.
El texto final de la cumbre incluye también una referencia a la guerra en Ucrania, un aspecto que generó cierto debate en el encuentro y que finalmente llevó a que Nicaragua, representada en Bruselas por su canciller Denis Moncada, no firmara la declaración.
El presidente argentino destacó que "la inmensa mayoría" de los países de la Celac condenaron la invasión rusa a Ucrania ante la ONU, pero dijo que este tema no fue el central de la cumbre.
El acuerdo de la UE con el Mercosur tampoco formaba parte de la cumbre, pero fue el eje de un diálogo el lunes entre los cancilleres sudamericanos, entre ellos el argentino Santiago Cafiero, con el vicepresidente Ejecutivo y Comisario de Comercio europeo, Valdis Dombrovskis.
En tanto, la UE y países de América latina y el Caribe acordaron ayer sellar una "alianza digital", destinada a apoyar proyectos "en una agenda de inversiones y fomentar iniciativas conjuntas para la "innovación birregional y la transformación digital".