Pedro Puerta, un productor yerbatero de Apóstoles, Misiones, le respondió al canciller Santiago Cafiero, que en declaraciones radiales dijo: “A mí también me complica que la Playadito valga una luca el kilo”.
“Hola, Santi, ¿cómo estás? Soy Pedro. Quizás no lo sepas, pero desde hace mucho tiempo desde Activar venimos hablando de esto. Más del 40% de un paquete de yerba mate son impuestos generados por tu gobierno. Además de eso, tu gobierno fija el precio de la hoja verde, de la (yerba) canchada y hasta el precio del paquete en la góndola. Nosotros, los misioneros y el sector productivo, nos dedicamos a generar trabajo y a que el producto llegue a todos los argentinos. La inflación ustedes no la pueden resolver. Ah, y además, el 40% de los argentinos son pobres”, observó Puerta (h), de Apóstoles, Misiones, quien en las pasadas elecciones en la provincia fue electo diputado provincial por la coalición opositora de Juntos por el Cambio (JxC).
Puerta se refirió así a un estudio realizado por Activar Misiones (organización que preside) y la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), que en su momento precisó que los impuestos explican el 39,3% del precio final de un paquete de yerba, en el que los productores tienen una participación del 22,4%, apenas poco más de la mitad de lo que pesa la carga fiscal.
La producción y elaboración de yerba es un proceso altamente regulado por el Estado, que lo hace a través del Instituto Nacional de la Yerba Mate (Inym), dependiente de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca. De hecho, actualmente rige, desde abril, la resolución 17 del titular de la cartera agropecuaria, Juan José Bahillo, que fijó el sendero de precios de la hoja de yerba y del kilo de yerba canchada hasta el 30 de septiembre próximo. Del precio del paquete se ocupa, a través de las negociaciones de precios, la Secretaría de Comercio, que encabeza Matías Tombolini.