En las próximas elecciones, se renovará la mitad de la Cámara de Diputados, la cual actualmente cuenta con 257 miembros. La conformación se basa en los resultados del Censo de 1980, el cual registró una población de 28 millones de habitantes en ese momento.
Sin embargo, según los nuevos datos del Censo de 2022, ahora somos 46 millones de habitantes, lo que representa un aumento del 85%. Aunque por el momento, la Cámara baja aún mantiene el mismo número de escaños que hace cuatro décadas.
Esto significa que no se respetó la proporcionalidad en la representación de cada provincia. Según la Constitución Nacional y un fallo de la Cámara Nacional Electoral, se debería haber actualizado la distribución de escaños, pero esto nunca se llevó a cabo.
Como resultado, muchas provincias, especialmente Buenos Aires, se encuentran subrepresentadas, mientras que, por ejemplo, la Ciudad de Buenos Aires cuenta con más representantes de los correspondientes.
El artículo 45 de la Constitución establece que la Cámara de Diputados estará compuesta por representantes elegidos directamente por el pueblo de las provincias y de la Ciudad de Buenos Aires, a través de una elección.
El número de representantes será de uno por cada 33.000 habitantes o fracción que no sea inferior a 16.500. También indica que después de cada censo, el Congreso deberá ajustar la representación de acuerdo a los resultados, pudiendo aumentar, pero no disminuir, la base establecida para cada diputado.
Esto es para garantizar que cada elector tenga un voto con igual valor, sin importar su lugar de residencia. Sin embargo, este criterio fue modificado por un decreto emitido por Reynaldo Bignone (Nro 22.847) en junio de 1983.
Este decreto estableció que cada distrito tendría una banca por cada 161.000 habitantes o fracción mayor a 80.500. Además, se agregaron 3 escaños extras a cada provincia, con un mínimo de 5 para cada una.