Efectivos de la Policía Federal Argentina (PFA) desbarataron un centro clandestino de rehabilitación llamado “Los Valientes”, que operaba en La Reja Moreno. Resultó en el rescate de casi 90 personas.
Para ser precisos, acudieron a la ayuda de 77 personas mayores y 10 menores de edad, porque estaban “en situaciones de vulnerabilidad, privados de libertad y autonomía con castigos corporales, torturas y ataduras”.
Según las fuentes policiales, los individuos en cuestión estaban en condiciones “infrahumanas, de hacinamiento, encierro y privación de la libertad”, y estaban encerrados bajo llave, con aguas residuales en los patios de recreación y baños tapados. Esto sin mencionar un caso específico de un menor que estaba atado dentro de un gallinero.
Por esto fueron detenidos tres hombres, no solo por los hechos cometidos, sino porque no poseían habilitación para el presunto centro de rehabilitación. Además, aparte de estos individuos nadie más atendió a los pacientes, por loque no había ningún médico no psicólogo.
El personal del Departamento Trata de Personas y del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación informó: “Los pacientes indicaron que eran sometidos a castigos de golpes, cortes y ataduras, falta de ingesta de alimento y agua y hasta torturas: los internos eran atados y sumergidos en una pileta de agua a modo de castigo correctivo”. Agregado a esto, los familiares solo podían ver a las víctimas cada 21 días, y tenían que estar acompañados por uno de los coordinadores para monitorear las conversaciones.
Por ende, los menores fueron devueltos a sus familias y se incautaron los celulares de los culpables, agregado a una computadora y varias historias clínicas.