El martes 7 de febrero se dará inicio al segundo debate por el crimen ocurrido en 2016. En el primer juicio todos los acusados fueron absueltos a causa de esto la Corte bonaerense solicitó un nuevo proceso.“A Lucía la sacaron viva de mi casa y la trajeron muerta. La mataron de la forma más perversa, la violaron, la reventaron toda. Eso debe ser castigado”, dijo Marta Montero, mamá de Lucía Pérez, quien fue asesinada a sus 16 años en 2016.Tras atravesar el espanto del femicidio de su hija y escuchar que un Tribunal absolviera a los acusados, Marta Montero recupera la esperanza de que los acusados sean juzgados correctamente a más de 6 años del crimen.Las audiencias iniciarán el 7 de febrero de 2023 en los Tribunales de Mar del Plata, el debate ocupará todo el mes de febrero por lo que se espera que el veredicto sea dado el 1° de marzo próximo. El nuevo juicio fue ordenado por la Suprema Corte de Justicia bonaerense, luego de que el Tribunal de Casación Penal provincial anulara la absolución de Juan Pablo Offidani (47) y Matías Gabriel Farías (28), ambos imputados por abuso sexual y femicidio.El juicio será observado por un nuevo tribunal integrado por los jueces Gustavo Fissore, Alexis Simaz y Roberto Falcone, quienes definirán la responsabilidad penal de los acusados por el delito de abuso sexual con acceso carnal agravado por el suministro de estupefacientes seguido de muerte en concurso real con femicidio, que contempla una pena a prisión perpetua.En el primer juicio, realizado en noviembre de 2018, Farías y Offidani fueron condenados a ocho años de prisión por el Tribunal Oral en lo Criminal 1 (TOC 1), integrado por Facundo Gómez Urso, Pablo Viñas y Aldo Carnevale, pero solo por la venta de estupefacientes en la puerta del establecimiento escolar al que iba Lucía.Aunque fueron absueltos por la acusación de abuso sexual seguido de muerte. En agosto de 2020 el Tribunal de Casación bonaerense anuló ambas absoluciones y al primer juicio por lo que se ordenó que se realice uno nuevo. El fallo de Casación fue confirmado un año más tarde por la Corte provincial, pese a los recursos presentados por la defensa de los imputados.Para Gómez Urso, Viñas y Carnevale la muerte de la estudiante no fue un femicidio ni existió un abuso sexual de parte de los adultos, sino relaciones consensuadas con uno de ellos, el más joven, que a la vez le vendía cocaína.En un fallo de 71 páginas, los jueces (dos de los cuales enfrentan un juicio político y el otro renunció a su cargo tras el escándalo) argumentaron la absolución a través de varios puntos:
El mal desempeño de la fiscal María Isabel Sánchez, lo que condicionó la opinión pública al instalar un “empalamiento” sufrido por la víctima, del cuál afirmaron que no existió.La vida privada de Pérez, sobre todo los chats que la chica tuvo con sus amigas y con el más joven de los imputados en las horas previas al hecho.La vida privada de Pérez, sobre todo los chats que la chica tuvo con sus amigas y con el más joven de los imputados en las horas previas al hecho.La autopsia
La vida privada de Pérez, sobre todo los chats que la chica tuvo con sus amigas y con el más joven de los imputados en las horas previas al hecho.
La autopsia
Las actitudes de Farías durante la relación con Lucía y después de su muerte.
Por lo que, para el fiscal Sánchez, la mañana del 8 de octubre, Farías y Offidani, a bordo de la camioneta de este último, pasaron a buscar a Lucía y la llevaron hasta la casa de Farías con la finalidad de abusar sexualmente de ella, aprovechándose de su condición de consumidora problemática.
Según lo planteado por representantes del Ministerio Público Fiscal, la adolescente había conocido a los dos acusados un par de días antes, momento en que se acercaron a ella para venderle un cigarrillo de cannabis.
Desde la fiscalía se planteó que hubo violencia además de abuso de sustancias y que esa situación llevó a la muerte a Pérez, a quien Offidani, junto al cómplice, llevó en su camioneta al hospital. Pero en ese entonces los jueces desestimaron la investigación de la fiscal.
Consideraron lo siguiente: “expuso sin ningún tipo de tapujo que la menor Lucía Pérez había fallecido producto de una agresión sexual inhumana provocada por un empalamiento anal” o que había sido una “horripilante historia surgida de la propia imaginación de la Dra. Sánchez”.
Tras varios cuestionamientos a la defensa de la víctima y a la fiscalía, le dieron la razón a la abogada defensora de los acusados, quien planteó que las relaciones habían sido consensuadas, y que la muerte de Lucía se debió exclusivamente a la sobredosis.
“La clave del debate va a ser eliminar los prejuicios que impidieron que se hiciera justicia la vez anterior. Venimos con la misma prueba, no es que se pudo incorporar prueba nueva. Casación y la Corte dijeron que la sentencia dictada por los jueces en cuanto a la absolución y la culpabilización de Lucía era nulo porque los jueces se habían apartado de la imparcialidad. Es decir que el prejuicio los hizo parciales y les impidió cumplir con su obligación. Por eso decimos que este es el verdadero juicio porque entendemos que tenemos tres jueces imparciales”, informó Verónica Ojeda, una de las abogadas de la familia Pérez Montero.
Durante el nuevo debate, los acusados no estarán en la sala y observarán el juicio a través de videoconferencia desde el penal donde están alojados. Declararán un total de 49 testigos.
El martes 7 se dará inicio con los alegatos de apertura y declararán los familiares de Lucía, lo que les permitirá poder asistir al resto del debate.
El desarrollo de la prueba de la parte que defiende a la víctima seguirá hasta el 14 de febrero, día que la víctima cumpliría 23 años. El 9 de febrero se espera la declaración de los peritos forenses.
“Atravesar de nuevo todo esto que ya lo vivimos es difícil. Hay que aguantar y seguir escuchando. Estamos firmes como familia y con la gente que nos acompaña siempre. Seguiremos adelante, no tenemos otra manera. Lucía tiene que tener justicia, debe tener justicia, lo que hizo el Tribunal no tiene asidero, es una cosa espantosa. La culparon de su propia muerte y los dejaron libres, es inusual, no ha habido una sentencia tan cruel y tan perversa. Espero que sea la condena más alta, lo que debe ser”, afirmó Marta Montero.