El presidente de Brasil Lula da Silva aseguró que encontrará a los responsables de los disturbios públicos que se vivieron durante la jornada del domingo 8 de enero, mientras que El Tribunal Supremo de Brasil destituyó también el día de ayer y por 90 días al gobernador de Brasilia Ibaneis Rocha como consecuencia de la ineficacia en la seguridad durante el atentado en el que edificios gubernamentales han sido destruidos por militantes bolsonaristas.
En la misma línea, se decretó que las redes sociales (Facebook, Twitter y TikTok) bloquean cualquier tipo de incentivo a los actos de violencia que atraviesa el país vecino.
Manifestantes saquearon el Tribunal Supremo, el Congreso y el palacio presidencial a una semana de la asunción de Lula da Silva como nuevo presidente de Brasil con orientaciones izquierdistas. En los acontecimientos, se volcaron muebles, se destruyeron obras de arte y robaron la Constitución original del país, de 1988. También se llevaron armas de una oficina de seguridad presidencial.
Frente a este escenario, da Silva aseguró que Rocha, quien fue aliado de Bolsonaro no realizó ningún tipo de procedimiento para frenar a los manifestantes, por tal motivo, el mandatario solicitó la intervención federal de la seguridad pública en la capital y afirmó que habrá castigos ejemplares para quienes hayan liderado la protestas que tenían como objetivo provocar un golpe militar para luego, hacer que Jair Bolsonaro vuelve a la cabeza.
"Todas las personas que hicieron esto serán encontradas y castigadas", aseguró Lula a periodistas desde el estado de Sao Paulo.
El asalto causó dudas en el círculo de da Silva sobre cómo las fuerzas de seguridad pública en la capital estaban tan poco preparadas y fueron fácilmente superadas por los protestantes que habían anunciado sus planes con días de antelación en las redes sociales.
La invasión, que recordó el asalto al Capitolio de Estados Unidos hace dos años por partidarios del expresidente Donald Trump, fue rápidamente condenada por dirigentes mundiales, desde el presidente estadounidense Joe Biden y el francés Emmanuel Macron hasta jefes de Estado latinoamericanos.